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Se muestran los artículos pertenecientes a Enero de 2004.
08/01/2004
Año Nuevo: como siempre, valses y saltos de trampolínBueno, ya estamos de vuelta en el Sillónbol en este nuevo año 2004. La Navidad también tiene sus tradiciones deportivas, antaño el Torneo de Navidad de baloncesto del Real Madrid era cita obligada mientras se doraban los langostinos a la plancha, o abrías ese crianza regalo del representante de máquina/herramienta. Ahora ese torneo está descafeinado y ya no vemos en la televisión aquellos equipos de la Universidad de North Carolina con el mítico entrenador Dean Smith o la URSS de Valters, Lopatov y Tikonenko.
También tenemos el París-Dakar con sus temibles dunas, tuareg, mitsubichis pajeros, Nani Roma cayéndose y el Lago Rosa de la capital senegalesa. Este año veremos a la primera camionera española tragando arena y copas de solysombra, y no veremos (no le han dado la licencia internacional) a la chica de Correos con su vespa repartiendo certificados de autodeterminación para el Frente Polisario.
Sin embargo hay una retransmisión deportiva que durante la Navidad vuelve año tras año, como el turrón, la burbuja dorada, las uvas de Ramón García, el discurso real y el especial Nochevieja de José Luis Moreno. Se trata de los saltos de esquí del uno de enero desde la población alemana de Garmisch-Partenkirchen en los Alpes bávaros. Desde que tengo uso de razón televisiva recuerdo a los valientes saltadores deslizándose por el impresionante trampolín y lanzándose al vacío blanco. Lo suelen echar al mediodía y en las casas la tele se enciende para acompañar el deslizar de los esquís por el trampolín con las luces intermitentes del árbol de Navidad. Al fondo los comentarios de Paco Grande desgranan un rosario de nombres nórdicos, alemanes y japoneses desconocidos para el gran público.
Justo antes de los saltos de esquí pasan por la pequeña pantalla el también tradicional Concierto de Año Nuevo desde Viena, con su Danubio Azul, ¡qué bonito! y la Marcha Rutzedsky palmeado por el estirado, y nada resacoso, público vienés. Este año el concierto ha estado dirigido por Ricardo Muti. El excelso director italiano hizo las delicias del público con su melena estilo Hugh Grant al viento y marcando el ritmo de la Filarmónica de Viena de manera memorable. Pero volvamos a los saltos de esquí de los famosos Cuatro Trampolines. En esta edición, hemos sentido, con la cámara subjetiva de un saltador, el canguele que debe entrar cuando vuelas por encima de la cabeza de miles de estoicos germanos, que bajo cero asisten a esta tradición deportiva. Estas variaciones en la retransmisión hacen que no pensemos que es la misma del año pasado, aunque yo mantengo una teoría que le ahorraría dinero a TVE, y es que si retransmiten los saltos de esquí de ediciones pasadas el 90% de los televidentes no nos enteraríamos. Eso sí, no dejaríamos de verlo, o de tenerlo encendido, como el Belén, porque la tradición es la tradición.
13/01/2004
Centauros del desierto, reyes de las dunasEste año el Rally París-Dakar me está enganchando. Es una pena que se hayan suspendido las dos etapas del fin de semana por no poderse garantizar la seguridad de toda la macro caravana que cruza el desierto hacía el Lago Rosa de Dakar. Las espectaculares imágenes de las KTM dando brincos de duna a duna, nos hacen valorar el desgaste físico de estos centauros del desierto que suelen llegar a meta con los riñones al Jerez. Este año Nani Roma parece predestinado a sorber las mieles del triunfo. Esperemos que el gafe sainzciano que persigue al piloto catalán no le haga topar con un oso hormiguero que le pinche la rueda, o que la fatídica hierba de camello no se le atragante a su burra mecánica y ésta salte por los aires como los acróbatas del Circo Nacional Chino. En coches los Mitsubshis mandan con el francés Peterhansel como dominador de la particular mecánica sahariana y del bendito GPS, que cual estrella de oriente coloca a los pilotos en el buen sentido de la marcha. Porque hay que ver cómo andan de perdidos el día que no pueden usar los sistemas de navegación. Unos iban para arriba, otros para abajo y todos con gesto incrédulo al ver a sus colegas en sentido contrario al suyo. Los tuareg flipaban bajo la esperpéntica sombra de los boabs ante la ineptitud de los chóferes de estas caravana del siglo XXI. Este año gracias al resumen de la 2 estamos contemplando verdaderas historias de supervivencia en el desierto, además de un curso rápido de CEAC de mecánica del motor. La variedad climática de esta parte de África con frío, calor y tormentas de arena contribuye al aumento de la épica de la legendaria prueba que lleva disputándose 26 años, ¡coño cómo pasa el tiempo! Los personajes que pululan por el Dakar son de lo más pintorescos, hay veteranos del desierto a los que hay que apodar el Africano, como a Escipión, hay profesionales del motor que son los que dan el verdadero espectáculo deportivo cuando abren gas y envuelven su prototipo en polvo del desierto, hay amateurs que le echan ganas y dosis de valentía que apenas duermen entre etapa y etapa…y está el piloto más joven, un chaval maño, que se esconde para no tomar la salida y que ha manifestado que estaba en el rally por su padre. Me imagino la brasa del progenitor para ver a su retoño dando saltos por Mauritania y contarlo luego en cualquier bar del Tubo. Sin embargo echamos en falta en el Dakar algo de glamour, para el año que viene tengo una sugerencia, que participe Victoria Beckham, dada su habilidad con la palanca de cambios, eso sí, en Mitsubishi Pajero y bajo el patrocinio de Correos.
20/01/2004
Los muñones de Sierra LeonaY Nani ganó el Dakar. El año que viene el rally se llamará, por tanto, Roma-Dakar. Bien que se lo merecía el nano tras sus múltiples abandonos y caídas en ediciones anteriores. Por cierto, menudo pollo montaron sus paisanos de Folgueroles para celebrar el triunfo del piloto catalán. Hubo de todo: tracas, senyeras/fashion de Esquerra, barretinas, porrones de vino y cura párroco tocando las campanas de la iglesia, menuda estampa que contemplamos en la comarca de Osona, parecía escrita por el gran poeta local Jacinto Verdaguer o la interpretación M7 Catalonia de Els Joglars.
Nani Roma no sólo tuvo en vilo a su familia y paisanos, sino que todos nosotros comenzamos el domingo rezando a la Virgen de Montserrat para que no le pasara nada los 27 últimos kilómetros que le llevaban al Lago Rosa y a la ducha de champán. ¡Señor mío que cantidad de sabroso espumoso gabacho se echó por la cabeza el muchacho!
La euforia y los aplausos de los aficionados europeos y senegales en Dakar contrastan brutalmente con otros africanos, que simplemente no pueden aplaudir porque les faltan los brazos. Los vimos en otro magistral reportaje de Vicente Romero en el Informe Semanal del sábado, en el zaping donde Jorquera salvaba de la goleada al Barça de Amsterdam, en el debú Davids Visionlab. Cientos de kilómetros más al sur de Dakar, en Sierra Leona, contemplamos en un campamento de mutilados la barbarie que cometió la guerrilla narcotizada sobre 6.000 personas, a los que seccionaron sus extremidades a base de machetazos. Espeluznante. Han sido dos imágenes contrapuestas desde el África Subsahariana, por un lado brazos que recogen los trofeos de la victoria en Senegal en un hotel de lujo y, por el otro, muñones que abrazan desamparados a un misionero italiano, el único que les consuela en Freetown de la derrota humana.
Ya en el primerísimo mundo se disputaron las finales de Conferencia de fútbol americano. Ganaron los Patriots de Nueva Inglaterra y los Panthers de Carolina que disputarán la Super Bowl el próximo 1 de febrero en Houston, Texas. Estos equipos ya han vencido sus caucus y primarias particulares y se jugarán la gran final del deporte americano en el estado de la Estrella Solitaria. No faltarán los Bush en año electoral, para celebrarlo previamente tostarán a algún reo naranja del corredor de la muerte. Reconozco que a fuerza de escuchar atentamente a Guillermo Gómez y Andrea Zanoni en Sportmania sigo decentemente la marcha de los partidos de fútbol americano. Eso sí, ya cuando analizan cuestiones tácticas o jugadas de los equipos especiales me encuentro igual de desorientado que frente al silabario chipriota.
27/01/2004
El Hijo de MaríaEl percherón, en un día de perros, ganó en el hipódromo de Lasarte. El musculoso atleta etíope Gebre Gebremariam se impuso, en el sprint a dos, al subcampeón mundial el keniata Patrick Ivuti. Antes, el joven de 19 años, cumplidos en diciembre, había dejado su zapatilla perdida por el camino. Esto le supuso, al Hijo de María (eso quiere decir su apellido) quedarse descolgado junto a los white man, para a continuación iniciar una dura remontada, ya que por delante su rivales africanos zapateaban sin contemplaciones. Este copto, biznieto del Negus, aumentó inhumanmente su zancada, les dio caza y batió a Ivuti un poco antes de la meta.
El cross de mayor solera y tradición, el de San Sebastián, presentó en sociedad a un futuro fuera de serie del atletismo largo. Algunos dicen que Gebremariam puede ser el primero en bajar de las dos horas en el maratón, eso sí, dentro de doce años. Largo me lo fiáis. Las pruebas de cross se desarrollan en la matinal de un clásico domingo de invierno. Después de salir de misa, de preparar la tortilla de patatas y conectar el video para verse luego en casa, el público se agolpa en el recorrido para aplaudir a los morenos y esperar que pase algún atleta blanco.
Últimamente en nuestro país han proliferado estas pruebas (Fuensalida, Venta de Baños, Haro, etc.) pero hay algunas que tienen un aroma especial. Es el caso del Memorial Muguerza de Elgoibar, de Amorebieta y, cómo no, de Lasarte. Un lugar mítico donde han dejado su impronta los también etíopes Mamo Wolde, Abebe Bikila, Gebreselasie, o el león de Becerril, Mariano Haro y el checo Emil Zatopek, a este último le decían la locomotora humana. Se retiró, precisamente en Lasarte, con 36 años, antes, en las Olimpiadas de Helsinki quedó campeón en 5.000, 10.000 y maratón, ahí es nada.
El paddock de Lasarte, sin embargo, no ha contemplado todavía el correr gracil y demoledor del actual número uno de la especialidad. Se trata de Kenenisa Bekele, el campeón del mundo de cross largo y corto, y de 10.000 metros en París. A este zagal, también etíope, de 21 años lo vimos la semana pasada arrasar en el cross de Itálica. Una maravilla. En las ruinas romanas de Sevilla se monta todos los años una prueba de nivel mundial. Sin embargo no transmite el perfume clásico del lodo, la hierba y la trikitrixa de Lasarte. Pero si hasta luce el sol y hay temperaturas primaverales. Con Itálica me pasa como con los torneos de golf desde Dubai, no me llenan aunque estén todas las figuras mundiales, les falta el salitre del Mar del Norte, la malta escocesa y el veterano Mac Allister tocando al viento la gaita en Sant Andrews.
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