|
Temas
Archivos
Enlaces
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2004.
01/03/2004
Dusko Ivanovic es el entrenador que ha conseguido para el Tau Vitoria la Copa del Rey de basket. Ivanovic asume una manera de entender el deporte basado en el equipo, la lucha, la disciplina, el entrenamiento constante y el instinto ganador que dan los serbios. El entrenador balcánico es un chetnik que devora títulos como sus antecesores ustachis croatas.
El componenente serbio es un valor añadido para cualquier equipo. Da igual que Yugoslavia se desmembre, Serbia seguirá en la élite. Ahí están sus títulos en baloncesto, balonmano o waterporlo. Ya lo decía el dálmata Aleksander Petrovic, el hermano de Drazen, los serbios luchan por su equipo y los croatas (él es croata) están más pendientes del lucimiento personal y los focos. Esa manera yugoslava de entender el deporte como lo hacía Petrovic en la Cibona, Jugoplastika o Real Madrid se diluyó en las diversas repúblicas balcánicas. Sólo los serbios mantienen el instinto killer.
Algo parecido le sucede al Baskonia, que ha visto como alguno de sus mejores jugadores abandonan la nave vitoriana. Se fueron Garbajosa, por cierto MVP y campeón de la Copa de Italia con el Benetton, Tomasevic (el único serbio mingafría), Oberto y el gran Elmer Bennet, sin embargo el Tau con una gran mentalidad de equipo es capaz de llevarse la Copa y ser un lider fuerte en la ACB.
Aparte de Ivanovic el mérito de este equipo de excelente gestión mercadotécnica (hasta tiene una bolera llena los fines de semana) hay que mencionar al verdadero MVP de la Copa, Luis Scola, un pibe de 23 años que se ha ido comiendo a todos los que le echaban encima, no olvidemos a Nocioni, otro argentino polivalente capaz de coger un rebote y subir el balón en veloz contraataque, a Macijauskas, que no ha brillado tanto en la Copa pero que es más rápido disparando que Billy el Niño, a Calderón, un base preclaro y al resto del conjunto baskonista que han demostrado que actualmente son los mejores.
El Joventut tuvo su chance en la final pero el instinto killer del Tau les dejó con la admiración del público y el trofeo MVP para Rudy Fernández. Un niño de 18 años que ha encandilado al espectador y a los periodistas, que por eso le votaron como el mejor de la Copa. Del joven Rudy ha sido la mejor jugada en ataque de la competición con ese ally hoop culminado con un mate de espaldas. Impresionante. Frescura y desparpajo para nuestro basket, pero no el MVP que fue Luis Scola.
03/03/2004
La función del realizador televisivo de retransmisiones deportivas se ha puesto en el disparadero por el caso Roberto Carlos. La UEFA, como ha hecho otras ocasiones (recuérdese el caso de José Ignacio del Celta), ha decidido basarse en las imágenes de televisión para castigar al lateral ofensivo del Real Madrid. Algunos como denominan ya al realizador como el Quinto árbitro, por la capacidad que tendrá éste, al seleccionar o no diversos lances del juego, de forzar a entrar a los Comites de Competición de oficio.
El realizador es el director de cine de las retransmisiones deportivas, y el gran aliado del sillonbolista. De él depende que disfrutemos de un acontecimiento por televisión. Los hay clásicos donde el alarde de imágenes queda supeditado a la información, a lo que sucede en un terreno de juego. Es el artista que relega sus posibilidades creativas a narrarnos en imágenes lo verdaderamente importante del evento. Es el realizador agradecido, tipo Jonh Ford, con el que nos divertimos, donde las repeticiones se emiten en tiempos con el balón muerto (que no está en juego) y no hurtan el momento decisivo al espectador. Por ejemplo, ha sido criticado en algunons medios la realización de TVE de la final de la Copa del Rey de baloncesto en Sevilla. Se le achacaba pocas repeticones de tiros y jugadas espectaculares. Para mí fue una realización correcta. Logró transmitir perefectamente la emoción del juego y no se privó al televidente de algún robo de balón decisivo. Otra cosa fue la narración Vim Clorex de Pedro Barthe, tan aséptica que casí podríamos comer en su propia boca, o los comentarios anodinos de Imbroda (cómo echamos de menos a Chichi Creus ) que sólo se limitó a decir “efectivamente, así es”. No aportó nada el melillense. La mayoría de las retransmisiones de acontecimientos deportivos norteamericanos (NBA, NCAA, NFL…) son espectaculares, con infinitas cámaras, pero nunca jamás te pierdes algo importante que ocurra en las canchas.
Por otro lado está el realizador creativo, el de la escuela Matrix/Lazarov. A este artista, cuantas más cámaras le pongan a su disposición, más boletos tenemos los sillonbolistas de mentar a su madre, porque no contemplaremos el contraataque decisivo o el triple clave en la remontada. Eso sí, acabaremos mareados con tanto picado, contrapicado, travelling y cámara cenital. A estos realizadores les encanta mostrarnos, en primer plano, la gota de sudor descendiendo por la mejilla del autor de la canasta, mientras, el contrario ha sacado de fondo, ha dado un largo pase de beisbol para que el alero finalice la jugada con un mate espectacular. Estos realizadores se marcan solos. Ganarán premios en Montreux, pero al espectador le dejan con las ganas.
El ejemplo de este tipo de realización fue la Final Four del año pasado, la que ganó el Barça en el Sant Jordi. ¡Qué horror! Acabé de la cámara cenital, esa que desde la estratosfera te insinúa cómo se desarrolla la jugada, hasta los mismísimos.
Lo único que pedimos al realizador es que nos cuente correctamente el partido, por ejemplo, el mediático Real Madrid-Bayern, que las repeticiones sean con el balón en la grada o mientras los jugadores escenifican toda su coreografía tras conseguir un gol, y que no digamos “ha sido penalti porque no lo repiten”.
08/03/2004
En un fin de semana de mucha actividad para el Sillón Bol se han entreverado las decepciones, la muerte en Haití, los fracasos, las sorpresas y alguna alegría como la clasificación para la Olimpiada del equipo masculino de hockey sobre hierba y el tercer puesto de Alonso en Australia.
Sorpresas. Sobretodo el histórico triunfo de Irlanda en Twickenham frente a Inglaterra en el Seis Naciones de rugby, que aparta al quince de la Rosa de la posibilidad de conseguri el Gran Slam. La selección campeona del mundo sucumbió, tras 22 partidos sin perder en Londres, ante el quince del Trébol. La línea de tres cuartos irlandesa dirigida por Brian O’Driscoll trajo por la calle de la amargura a la delantera inglesa. Menos sorpresa fue la derrota de Escocia en Italia y el triunfo de Francia en Gales, lo que posibilita a los azules hacerse con el Gran Slam, aparte de con el Torneo.
Alegrías. Ver a Valverde ganar en su tierra de Murcia. Si el Kelme lográ la invitación para el Tour puede ser nuestra baza en la Grand Boucle. También nos alegró la clasificación de la selección de Hockey Hierba para Atenas, un deporte que tiene precisamente su momento de gloria en las olimpiadas. Y dentro de las satisfacciones el tercer puesto de Alonso en Melbourne, además de comprobar que tenemos a un deportista arriesgado, ¡menudo adelantamiento por el sembrado a Montoya!, pero al que no hay que darle demasiado empuje mediático porque todavía ha hecho muy poco, y la previsión para este año es la de contemplar muchas carreras el tubo de escape de los Ferrari.
Decepción. Las lesiones de dos cracks galácticos del deporte. El sábado caía Ronaldo con su rotura de fibras en el Sardinero. Un aliciente menos (o más) para el partido contra el Bayern. Por su parte el domingo en el frontón Ogueta de Vitoria en un tropiezo maldito Rubén Beloki se rompía el cúbito. El zaguero navarro arrastra en su desgracia a otro gafado como Aimar Olaizola y no disputarán la final del Parejas. Además, Beloki puede verse abocado a otra gran decepción que sería no jugar el manomanista.
Fracaso. No conseguir ninguna medalla en los mundiales indoor de atletismo nos dejó cara de mosqueo. ¿Qué ha pasado aquí? ¿Cómo han llegado de forma y de ganas nuestros atletas? Parece ser que la peña piensa demasiado en Atenas y a estos mundiales que le den. Sin embargo hay están los records de otros contendientes y las dos atletas mito que han vuelto a quedar campeonas mundiales. Chapeau para Gail Devers en 60 metros lisos y a María Mutola en 800. No me quiero olvidar de Marta Mendia que ha sido de lo mejor de la selección española con ese sexto puesto en salto de altura.
Lágrimas. Por Ricardo Ortega, el corresponsal de Antena 3 muerto en Hatí, que tantos buenos momentos nos ha hecho pasar en los zapings del Sillón Bol, sobretodo cuando con naturalidad y sorpresa nos contó el 11 de Septiembre. Maldito fuego cruzado.
10/03/2004
Heriberto sobó una vez más la portada de El País Semanal de diciembre del 97, releyó de nuevo el reportaje sobre Madalena Albright, “no te jode que es checa y se fue a Estados Unidos con 12 años”, puso un poco más de cello en el borde del suplemento y se dirigió a la Plaza Marte. El calor de agosto se pegaba igual que las medusas en la playa de Siboney, por lo que las lomas en Santiago de Cuba había que subirlas despacito.
Heriberto hoy, como ayer, ni anteayer, ni el anterior, iría a trabajar a la fábrica textil, la falta de materia prima era la causa de que la empresa estuviera con bastante menos rendimiento del habitual. Paró a tomar un refresco de guayaba, observó como unos hombres descargaban hielo para una vetusta tienda que era atendida por una vieja que en esos momentos se encendía un puro, “la vieja Mayra y sus puros”, pensó. La saludó con un “hasta luego mi amor”, siguió caminando mientras el sudor le recorría su mulata frente.
Una vez había visto boxear a Félix Savón en directo y pudo comprobar que su ídolo era un fuera de serie, destrozó en el cuadrilátero a su rival dominicano. Heriberto llevaba años siguiéndole por la prensa, radio y televisión y nunca le había defraudado. El resto de la Peña Marte era también fanático de Savón y de Mohamed Alí, por cierto el norteamericano pronto realizaría una visita a los olímpicos cubanos en Cerro Pelado. Era su exclusiva. Hoy la soltaría a sus amigos.
23/03/2004
Regreso al sillón bol tras unos convulsos días que posiblemente marquen las próximas décadas. Durante este tiempo me he visto inmerso en el Camino de Santiago y las noticias deportivas no dejaban de ser anécdotas insulsas comparadas con todo lo que nos cayó encima.
Desde entonces ha pasado toda una vida, muchas vidas que se detuvieron en los andenes de la muerte y en la estación de Atocha, que tiene nombre de desaparecido estadio. Gentes del pueblo que iban a trabajar con la ilusión de leer con el traquetreo del tren en el Marca o el As el estado de forma de Ronaldo o el Niño Torres. Sin embargo dejaron en el cercanias su futuro y el de los suyos porque a unos locos se les ocurrió darle una alegría a Alá. ¡Dios que mundo!
Días después llega el vuelco, aparece ZP y mete al Barça en el palco y en la liga. Ese 14 de marzo Titín III y Goñi III se encasquetan una merecida txapela de campeones del Torneo de Parejas de pelota. Y yo por el Bierzo comiendo botillo.
El miércoles la avispa maña pica sin compasión en la piel cremosa del Madrid y ofrece la Copa a la Pilarica junto al Ebro que certifica la defunción del Plan Hidrológico Nacional. Y yo flipando con el pulpo en Melide.
Ya este fin de semana vuelvo a la normalidad y contemplo por la pequeña pantalla la grandeza de Óscar Freire en San Remo, donde Erik Zabel cantó, y de que manera, en el festival de las vanidades del sprint. La clasiccisima con la cual comienza la primavera nos da la primera alegría. Eso sí, el ex Kelme Manzano acecha con el manto negro del doping en el ciclismo.
El domingo volvimos a maravillarnos con el etíope Kenenisa Bekele, un joven veterano del Sillón Bol, que arrasa en los crosses cortos y largos, como el café, como su piel. Antes Fernando Alonso realiza una primera vuelta de ensueño en Malasia, las otras 50 son para el sideral Schumacher. Y antes, en la tarde del sábado, somos capaces de meterle cuatro al Madrid del cansaalmas Valdano. ¿Se puede pedir más? Sí, que los mártires de Al Queda se dediquen al onanismo y a su autodestrucción.
30/03/2004
El rancio sabor de lo auténtico discurrió el domingo por los meandros del Támesis. Cambridge se impuso con polémica a Oxford en la tradicional regata británica. Los light blue de Cambridge bogaron hasta la extenuación para conseguir la 78 victoria de las 150 disputadas hasta ahora.
La universidad de Oxford ha presentado una queja formal porque al inicio de la prueba los remos de Cambridge se enzarzaron con los suyos, y dicen que les hizo perder el ritmo. Yo sin embargo creo que la victoria de Cambridge fue justa y que dio un bonito repaso a Oxford.
Las camisetas de los remeros de las dos míticas universidades recuerdan a las de los muchachos de Carros de Fuego, lo que hace que el tiempo se detenga cuando los chicos del banco móvil bogan por el Támesis. Mientras en los vetustos despachos universitarios los viejos profesores paladean su tabaco de pipa, miran el reloj de la iglesia de la torre gótica, preparan la clase de filosofía, toman el té de las five oclock y preguntan a Mister Hawkins por el resultado de la prueba.
Lo que si me llamó la atención es que algún remero excedía con creces la pinta de estudiante de paleontología, por ejemplo. A ver si estas regatas, con los fichajes que realizan las universidades para derrotar al enemigo secular, van a ser como nuestras tunas, que el más joven de los que canta Clavelitos hizo el Preu.
Este fin de semana, y siguiendo con ese sabor del deporte auténtico, Francia se ha proclamado campeón del VI Naciones de Rugby. Lo hizo en Saint Denis ante su gran rival Inglaterra. Por lo tanto el vuelco no sólo lo ha dado la izquierda en las elecciones regionales francesas, sino que también el Gallo ha picado la Rosa, actual campeona del mundo, y ha conseguido el Gram Slam, esto es, ganar todos los partidos.
La otra selección que sale reforzada del Torneo es Irlanda que se ha apuntado la Triple Corona, que se otorga al quince británico o irlandés que vence al resto de sus hermanas. Para Escocia ha sido la Cuchara de Madera, ya que no ha ganado ningún partido. Esto sumirá a Edimburgo en la depresión colectiva. La Cuchara de Madera es peor que si le bebés el último trago de whiskie de malta a un escocés en un pub de Glasgow.
|